Viajar a los castillos más espectaculares de Europa

El continente europeo alberga espectaculares ciudades que albergan castillos de todas las épocas que dan la oportunidad de ser visitados por los turistas. Se trata de edificios fascinantes para la vista y que guardan historias emocionantes respecto a su construcción y antigüedad.

Una de las fortalezas más populares es la de Neuschwanstein, popularmente conocida como “el castillo del rey loco”. El edificio se encuentra en Baviera y es uno de los monumentos más importantes y visitados de Alemania; combina varios estilos arquitectónicos como el neogótico o neorrománico. El interior es cautivador, ofreciendo diferentes salas con detalles antiguos y obras de arte. Desde el dormitorio del rey es posible contemplar el paisaje de los Alpes Bávaros.

El Castillo de Bran recuerda a la popular novela de Bram Stoker, “Drácula”, algo que lo convierte en una atracción turística incomparable. El edificio se ubica en Transilvania, Rumanía, y presenta un aspecto medieval con una estructura maciza fortificada. Las estancias interiores muestran diferentes estilos como el tirolés o el renacentista italiano.

Otro de los castillos más visitados de Europa es el de Chillon, en Suiza, en la comuna de Veytaux, junto al lago Lemán. Se trata de una impresionante edificación defensiva que fue utilizada por los romanos. Más tarde lo ocuparían la Casa de Saboya y los berneses. Su magnífico interior, incluida su gran sala de baile, sirvió de inspiración a grandes escritores como Lord Byron o Víctor Hugo. El castillo se muestra en perfectas condiciones gracias a las diferentes restauraciones a las que ha sido sometido.

Viajar a localidades como São Pedro de Penaferrim, en Portugal, ofrece la gran oportunidad a sus visitantes de contemplar castillos tan impresionantes como el Palacio da Pena. La edificación se emplaza sobre grandes peñascos y muestra diversos estilos arquitectónicos como el neorrenacentista o neogótico. Fue residencia de la familia real portuguesa y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Praga es una ciudad repleta de edificios de interés en la que no puede faltar un majestuoso castillo que muestre su gran pasado histórico y cultural. Se trata del Castillo de Praga, data del IX y en su interior alberga la catedral de la ciudad, un convento, una basílica y varios edificios emblemáticos.

En el centro de la ciudad de Edimburgo, en Escocia, se alza un impresionante castillo que fue utilizado como fortaleza militar durante años. Los turistas que deciden viajar a Escocia encuentran en este castillo un lugar de obligada visita, con un interior que alberga diferentes exposiciones y museos.

El Castillo de Malbork se localiza junto al río Nogat, en Polonia y es una de las edificaciones más grandes del mundo construida con ladrillos. Además, es un magnífico ejemplo de arquitectura militar medieval. Los turistas pueden encontrar en su interior varios restaurantes y tiendas de recuerdos.

En Inglaterra se puede conocer el Castillo de Leeds, cuya construcción data del siglo XII. El castillo ha sido residencia de varios miembros de la realeza como Catalina de Aragón, esposa de Enrique VIII. Personalidades del mundo de la música, como Elton John, han ofrecido conciertos en su impresionante jardín.

Todos estos castillos puedes visitarlos alojándote en sus ciudades con la reserva de hoteles en Bonocheck.

Las mejores ciudades para viajar en invierno

En invierno las condiciones meteorológicas no invitan demasiado a viajar. Sin embargo, no podemos dejar pasar por alto las ventajas que Bonocheck.com nos ofrece para una escapada corta y, a pesar del frió, pasarlo bien en las mejores ciudades, para desconectar de la rutina, en los mejores hoteles.
Las Islas Canarias están relativamente cerca de cualquier país europeo. Una estancia en estas islas “afortunadas” son un paraíso para los amantes del senderismo, de montar a caballo o para ir en bicicleta. Se pueden visitar los bosques de la isla de La Gomera, en Tenerife el Parque Nacional del Teide y un largo etcétera.
En Francia podemos viajar a Chamonix, en el Mont Blanc. Es una de las ciudades más visitadas del mundo. Allí, además de practicar deportes de invierno se puede disfrutar de las hermosas vistas desde los teleféricos, visitar el Museo Alpino o hacer senderismo con raquetas de nieve o para los más expertos, practicar la escalada. No podemos perdernos el impresionante glaciar: La Mer de Glace, antes de que desaparezca como consecuencia del calentamiento global.
La ciudad de Innsbruck, capital del Tirol, en Austria, es una ciudad alpina rodeada de montañas donde se puede esquiar por sus 250 kilometros de pistas. Se puede practicar el esquí nocturno en Igls o visitar Bergisel, donde se encuentra la pista de salto más famosa del mundo. Cuando se aproxima la Navidad, no podemos perdernos el Christkindlmarkt, un mercado de Navidad perfumado de aromas de Krapfen, de Strudel y de vino quemado.
Praga, en la Republica Checa, es una ciudad romántica, que en invierno se encuentra cubierta de nieve. En el mercado de Navidad encontramos todo tipo de adornos navideños, artesanía tradicional y pequeños regalos, talleres infantiles y un espectacular árbol de Navidad. En invierno, en el Mercado de las frutas, en la Ciudad Vieja, se practica el patinaje sobre hielo. También se puede visitar el Castillo de Praga o su famoso reloj astronómico.
Reikiavik, es la capital de Islandia y es una ciudad extremadamente fría en invierno. Aun así, es especialmente recomendable visitarla en invierno para ver las auroras boreales, un espectacular fenómeno de la naturaleza que ilumina el cielo con tonos de colores verdes. Se pueden avistar ballenas en el puerto, probar el Hákarl, una comida de tiburón fermentado, o hacer una excursión con un trineo tirado por perros.
Rovaniemi, en Finlandia es un paraíso en medio del Ártico, allí confluyen la cultura, las actividades de la vida cotidiana en plena naturaleza y la magia de los cuentos de hadas. Se puede visitar el pueblo donde vive Papa Noel y, en navidades, toda la ciudad es un escenario simplemente espectacular.
Tallín, capital de Estonia, es uno de los centros culturales y económicos más importante de los países bálticos. Sus paisajes nevados son espectaculares y cuenta con una pista de patinaje al aire libre, de las más famosas del país. Podrás aprovechar los Bonocheck para canjear una consumición mínima en el restaurante del hotel por estancias gratis en cualquiera de los hoteles del país.

La mejor época del año para viajar

Con el talonario de bonos de Bonocheck viajar será mucho más fácil. Si quieres saber en qué época del año viajar y donde, este es tu artículo.

En Europa, el clima de primavera es ideal para viajar, ya que la cantidad de sol va en aumento constante. La costa mediterránea comienza a beneficiarse de las cálidas temperaturas y el mar también comienza a tener unas temperaturas más agradables para darse los primeros baños. Si nos decidimos por España y Grecia, en primavera es una buena opción, pues no es una época ni demasiado cálida, ni tampoco están excesivamente concurridos, excepto en la Semana Santa. Andalucía, Malta o el sur de Italia son una excelente opción. Los países escandinavos son otra buena idea para visitar en esta época. Tienen los días interminables para disfrutar o Escocia nunca resulta tan agradable y cálida, como en esta época, especialmente en el mes de junio. Así mismo, es un buen momento para visitar Australia o ir a Túnez, antes de que aparezca el calor abrasador.

En verano ir de vacaciones es mucho más fácil y más con los talonario de bonos. Dependiendo del mes habrá destinos ideales. En julio, los países del norte, como Irlanda, Suecia, Noruega y Finlandia nos ofrecen un clima agradable, con menos lluvia y temperaturas agradables. Si lo que quieres es visitar Asia: Indonesia, Japón y Malasia son destinos que los monzones respetan en esta época. África y sus safaris de verano son un clásico, especialmente Kenia y Tanzania. Viajar a América: a Perú, a Chile o Brasil, con su clima agradable, son muy recomendables para ir en esta época. En agosto es un buen momento para viajar a Islandia, donde sus temperaturas oscilan entre los 8° C a los 15° C, durante la noche y el día. En África,se pueden visitar las Islas Mauricio cuyas temperaturas son todavía leves o la zona atlántica de Marruecos. En América, Estados Unidos es una buena opción. Asia no se recomienda, al ser la temporada del monzón.

Si lo que deseamos son unas vacaciones en otoño, a finales del mes de septiembre, la ciudad de Barcelona celebra las fiestas de la Mercè, allí se puede disfrutar de espectáculos de luz, de conciertos, y de una gran cantidad y diversidad de acontecimientos que animan las ramblas y todo el centro histórico de la ciudad. Estambul también es un lugar ideal para pasar unas inolvidables vacaciones en esta época, sin tener que pasar el tiempo haciendo colas. También las ciudades de Granada o Sevilla en otoño son ideales para que los turistas puedan sumergirse en la cultura y las tradiciones de estos lugares, sin la aglomeración de los turistas.
En invierno, el frío, la lluvia y la ausencia de sol no animan demasiado a movernos. Los principales destinos para las vacaciones de invierno son las estaciones de ski, como el Pirineo español y el francés, para los amantes de la nieve y de los deportes de montaña, donde encontrarán una amplia selección de lugares acogedores, a un precio razonable. O, para los que quieren huir de las bajas temperaturas, toda la provincia de Andalucía, en España, puede ofrecer preciosos días soleados. Senegal es otro destino de temperaturas cálidas donde se puede disfrutar del calor de su tierra y de sus habitantes.

En cualquiera de estas estaciones del año y con el talonario de bonos de Bonocheck, viajar será mucho más sencillo porque hay ofertas de hoteles irresistibles.

Viajar solo o acompañado

Cuando hablamos de viajar, hablamos de algo que va más allá del simple hecho de desplazarnos de un lugar a otro, cambiar de ubicación por cualquiera de los múltiples medios de locomoción que existen en la actualidad, y sin importar la distancia recorrida ni el tiempo que invirtamos en hacerlo. Por tanto, para aproximarnos al dilema planteado en el título tenemos que enfocarnos en los viajes como experiencia enriquecedora, instructiva y estimulante, siendo tan así que tiene un gran efecto metafórico: La amistad, el noviazgo, el matrimonio, las sociedades con fines diversos, los negocios, las relaciones familiares, las profesiones, los asuntos académico y laborales en general, y la vida misma, todo constituye un “viaje”.

En ese itinerario necesitamos siempre de la compañía franca de corazones abiertos, de gente que tome la iniciativa de romper el hielo, de un ambiente de libertad absoluta para manifestar nuestras dudas y nuestros temores; en síntesis, de una acogida lo menos fría, distante e impersonal posible. Esto es lo que en definitiva garantiza que el arribo a la tierra de partida se haga contando además de la mochila, con el equipaje más importante, el de los más esplendidos recuerdos. Estos recuerdos van más allá de los impresionantes lugares visitados y del placer y diversión vividos en verdaderos parajes paradisíacos, son los recuerdos de la gente maravillosa que nos acompañó o con las cuales sin conocerlas coincidimos en nuestras visitas, dieron una policromía especial a los paisajes de afuera, y pintaron de sensaciones multicolores nuestras emociones de adentro.

Con toda esta introducción lo que viene aflorando es la presunción de que solos o acompañados, lo que debemos es asegurarnos de contar siempre con compañía legítima y auténtica, así acometamos los desplazamientos por el motivo que sea: negocios, ocio y turismo, y desde planes mochileros hasta resorts. Incluso podríamos añadir aquí las migraciones involuntarias para huir de crisis humanitarias o conflictos bélicos. En este último caso tal vez con más razón, dada la necesidad imperiosa de apoyo moral, y estímulos para arremeter con valor y decisión los nuevos retos y situaciones que se presentan generalmente con repentina brusquedad.

Finalmente todo este planteamiento nos hace recordar el famoso tema del cantante venezolano Ricardo Montaner: Tan Enamorados, que en cierta parte dice así: “Viajar a tu lado en el tren. Un sueño difícil, de creer.” De esto precisamente se trata. No es habilidad para zafarnos de la disyuntiva de escoger entre los dos extremos: viajar solos o acompañados, la nuestra es la respuesta dialéctica que normalmente tiene este tipo de planteamiento de carácter netamente humano.